2 may 2015

El café.



Según un estudio reciente de la Universidad de Wisconsin, un grupo de científicos ha llegado a la conclusión de que es imposible determinar con exactitud a partir de qué café un hombre y una mujer pasan automáticamente a convertirse en amigos. El estudio, que ha tomado como referencia el comportamiento de una población equivalente a la ciudad de Madrid, sostiene que entre café y café, vaya usted a saber por qué, se llega a un punto de no retorno imaginario, a partir del cual el hombre comienza a emitir hormonas de amistad que son percibidas al instante por la mujer. A falta de resultados concluyentes, se está estudiando si otro tipo de bebidas como el té o el gintónic producen el mismo efecto. Por su parte, el jefe del equipo de investigación ha manifestado que inició el estudio “harto de convertirse en amigo”, y ha propuesto que, a partir de ahora, los sobres de azúcar incluyan –al igual que ya lo hacen los paquetes de tabaco- un anuncio en el que diga: “A partir de este café, os estáis haciendo amigos”.   

19 abr 2015

Última hora.


ÚLTIMA HORA: En un mundo de gente gris y mentes opacas, de puertas cerradas y esperanza sin futuro, ha nacido sin saber muy bien por qué una persona que ve la vida en más de dos pigmentos. Tal ha sido el revuelo causado por tamaño acontecimiento, que las autoridades enfermizas han decidido ponerla en cuarentena ante el riesgo de que saque al mundo de la dicotomía blanquinegra. Los médicos, que califican el suceso de milagro, se preguntan cómo es posible que en un mundo gris, haya nacido de repente y de la nada, una persona capaz de ver la vida de colores.

14 abr 2015

123.



En la isocronía del contacto de la piel, escondido a modo de sensor, se halla la respuesta de un porqué cuya pregunta alguien ignora y yo formulo por escrito sin palabras. En el reducto menos íntimo de un momento detenido, se transmite una señal casi inaudible pero audita, embotellada cual mensaje que aparece en la orilla de la playa menos próxima. En mitad de la nada más completa, a modo de bandera que no ondea, transcurre el vacío por las vías de un tren que ya jamás pasó. En el transcurso de la aguja más pequeña del reloj, pasan las horas como días que no acaban, los segundos como minutos que no pasan; y pasa el tiempo más despacio de lo que quisiera.